1953. Este modelo fue el más moderno y completo de las series 3 y 4. El vehículo tenía suspensiones delante y detrás: La delantera era de nuevo diseño y la trasera era oscilante de muelles y de propio diseño y fabricación. Había una nueva caja de herramientas central y un portaequipajes sugerido por los clientes. Se hizo de nuevo un tubo de escape para mejorar rendimiento y eficacia a nivel sonoro. En lo que se refiere a los frenos, estos también eran muy eficaces como consecuencia del aumento en el diámetro.

Era evidente que la Rieju Nº5 era un vehículo avanzado en sus tiempos. Se fabricaban un número de 6 vehículos diarios en semanas de 48 horas laborables.

Rieju se había convertido, además de en fabricante de bicicletas, en un referente en la fabricación de motos de pequeña cilindrada. A nivel deportivo, empezaban a participar en alguna prueba, como por ejemplo: la subida en cuesta de la Rabasada (Barcelona), competición que un piloto logró ganar con una Rieju Nº5 trucada para el evento.