En el salón de Barcelona de 1985 destacaron los nuevos modelos.

El SPRINT (un nuevo ciclomotor automático), la primera modificación estética de la MARATHON (la SUPER MARATHON 50, que a su vez se transformaría en la RV 50 en 1986).

Ese año RIEJU recibe del Gobierno de España la Placa de Plata al mérito Motociclista por la obtención del subcampeonato del mundo de Enduro. También se consigue ganar el Campeonato de España de Enduro de 80cc. A la vez que el Campeonato de velocidad Junior 80cc.

En el año 1987 la cifra de producción fue de 8.000 unidades, mientras que en 1990 se llegaban a los 15.000 ciclomotores vendidos. Casi todos ellos con cambio de velocidades, lo que situaría a la fábrica a la cabeza del sector.