Desde 1950 en Rieju se preparaba un gran salto para pasar a la moto que por aquel entonces era de gran cilindrada: una 175cc de 4 tiempos. Este modelo serviría para destacar en un mercado que apenas acababa de nacer.

En la Feria de Barcelona se presentaban más de 50 marcas nuevas de motocicleta. La mayoría presentaban motos de 2 tiempos fabricadas en Catalunya.

Gracias a la relación de Rieju con la vecina Francia se entabló una relación con la firma Atelier Mécanique du Centre en Clermont Ferrand, un importante fabricante que producía para las primeras industrias francesas del automóvil, como por ejemplo, Renault y Citröen, que había desarrollado motores para los primeros aeroplanos y que construía sus propias máquinas para el mecanizado de sus motores.

Por aquel entonces esta firma fabricaba el motor estrella para una motocicleta: el 175cc. Además, también fabricaban un motor de 250cc. Se hizo un contrato de licencia con dicha firma (AMC) y para su fabricación se hizo el encargo a Industrias FITA, que disponía de todos los elementos, ya que fabricaba sus propios motores para agricultura y marina.

Toda la fabricación del bastidor se hacía en los talleres de Rieju. Se subcontrataba el depósito de gasolina, los guardabarros, etc.

También se montó una pequeña fundación de aluminio por la gravedad para la fabricación de bujes de aluminio, elementos de la suspensión oscilante trasera, palancas de freno y embrague, etc. A esta fundación, creada por Rieju, acudían industriales de la zona y fabricantes de bombas de agua, entre otros.

El modelo 175 presentaba algunas innovaciones tecnológicas destacadas, como por ejemplo: el hecho de que la rueda trasera era extraíble sin desmontar la cadena gracias a que el plato o corona estaba acoplada al buje a través de amortiguadores de tracción, de modo que a la cadena se le amortiguaban los tirones. En lo que se refiere a la suspensión trasera, esta era oscilante por medio de unas piezas de aluminio fijadas al eje de la rueda, así pues no había basculante como en la mayoría de motos.

El tensado de la cadena se hacía por desplazamiento del motor a través de pletinas de fijación móviles y de un tornillo tensor. Eso tenía la ventaja de que se desalineaba la rueda que iba con el eje pasante.

El modelo 175 tenía una apariencia que recordaba a los vehículos de más cilindrada. Su fabricación los primeros años fue escasa: unos 4 vehículos al día durante los primeros meses. Por esa razón se tuvo que funcionar a través de listas de espera y pagos anticipados.

La mayoría de clientes eran señores de clase acomodada, profesionales liberales, etc. En Barcelona y grandes capitales es donde hubo el mercado más importante. Muchas acoplaban un sidecar para la familia y así podían viajar sin ningún problema 3 personas. Además, también teníamos que tener en cuenta que no había llegado aún la fabricación del coche utilitario, aunque cuando este apareció los amantes de las motos siguieron comprando motocicletas.

Este modelo fue sin duda un vehículo de gran prestigio para Rieju. Esta moto la podemos ver aún en coleccionistas, en desplazamientos históricos, en excursiones organizadas, etc.

La fabricación de la 175cc duró unos 12 años. Se fabricó primero en la versión de 3 velocidades, después de 4 velocidades y ya en el 1958 se sacó una versión con arranque eléctrico llamada Dinastar, que se hizo con la colaboración de la firma Motoplat y que era un volante magnético que actuaba como motor eléctrico directamente sobre el eje del cigüeñal. Eso fue toda una innovación, ya que en aquel momento no se fabricaban motores eléctricos de arranque para motocicletas. Todas las motos se arrancaban solo con el pedal.

De la 175cc de 4 tiempos se construyeron más de 5.000 unidades. Con el motor de 175 AMC (licencia) se construyó simultáneamente una versión de motocarro con caja delantera. Hasta se llegó a construir un coche de 3 ruedas que se presentó en el Salón del Automóvil por el año 1956.

250 y 325cc

 Mientras se construía la 175cc de 4 tiempos, la gente pedía más potencia y velocidad. Por esa razón se acoplaron al mismo vehículo motores Hispano Villiers de 250cc y 325cc de 2 tiempos. Se trataba así de unas motos bicilindradas de gran potencia, aunque también de mayor consumo. La velocidad máxima para la 250cc era de 130km/h y para la 325cc era de 140km/h.

Competición

 A nivel deportivo se participó con la 175cc en diferentes carreras que tuvieron lugar en las 4 capitales catalanas, así como en las 24 horas de Montjuïc en Barcelona.